La lisdexanfetamina es otro de los fármacos que aparece con frecuencia en el tratamiento del TDAH, y aunque pertenece a la misma familia de estimulantes que el metilfenidato, su forma de actuar en el organismo tiene una diferencia importante que vale la pena entender antes de cualquier conversación con un especialista.
Qué es la lisdexanfetamina
Es un estimulante del sistema nervioso central de la familia de las anfetaminas, indicado como parte de un programa de tratamiento integral para el TDAH en niños a partir de 6 años, adolescentes y adultos. Su estructura combina dextroanfetamina con un aminoácido esencial, la L-lisina, y esa combinación es justamente lo que explica su forma particular de actuar.
Por qué se le llama un profármaco
La lisdexanfetamina, tal como se toma, es farmacológicamente inactiva. Necesita convertirse dentro del cuerpo, principalmente a través de los glóbulos rojos, en dexanfetamina, que es la sustancia realmente activa. A esa transformación necesaria se le llama profármaco. Esa conversión gradual explica por qué su efecto tiende a instalarse de forma progresiva en lugar de golpe, a diferencia de otros estimulantes de liberación inmediata, y por qué distintas guías clínicas asocian este perfil de liberación con un menor riesgo de mal uso, aunque la evidencia en humanos sobre este último punto todavía no es del todo concluyente.
Cómo actúa una vez activa en el organismo
Ya convertida en dexanfetamina, actúa aumentando la liberación de dopamina y noradrenalina desde las terminaciones nerviosas, además de bloquear parcialmente su recaptación. El resultado es una mayor disponibilidad de estos neurotransmisores en las zonas del cerebro implicadas en la atención, la planificación y el control de impulsos, de forma similar en su efecto final al metilfenidato, aunque el camino químico para llegar ahí sea distinto.
Cuándo se considera dentro del tratamiento del TDAH
En varios países, la lisdexanfetamina se contempla especialmente cuando la respuesta a un tratamiento previo con metilfenidato no fue la esperada, aunque este criterio varía según la guía clínica y el contexto de cada país. Al igual que otros fármacos para el TDAH, no se indica de forma aislada. Forma parte de un plan que combina, en la mayoría de los casos, psicoterapia y estrategias de organización. Una evaluación de TDAH en adultos es lo que permite definir si este fármaco, u otro, corresponde a un caso particular.
Un uso adicional, fuera del TDAH
La lisdexanfetamina también está aprobada en algunos países para el tratamiento del trastorno por atracón de moderado a grave en adultos, una condición distinta al TDAH. Ese dato no cambia nada respecto a su uso en TDAH, pero ayuda a entender que no es un fármaco diseñado en exclusiva para este trastorno, sino un estimulante con más de una indicación clínica reconocida.
Efectos secundarios más frecuentes
- Pérdida de apetito.
- Ansiedad.
- Dificultad para dormir.
- Irritabilidad.
- Náuseas y, con menos frecuencia, molestias digestivas como diarrea.
Cambios en los latidos del corazón o señales de un problema cardíaco durante el tratamiento no deben esperarse a la siguiente cita; ameritan atención médica sin demora.
Lo que este artículo no reemplaza
Esta información explica de forma general cómo funciona la lisdexanfetamina, no constituye una indicación de tratamiento. Si este fármaco corresponde a un caso particular, en qué dosis y con qué seguimiento, es algo que solo un psiquiatra puede determinar después de una evaluación clínica.








