Al ser un estimulante de la familia de las anfetaminas, los efectos secundarios de la lisdexanfetamina en adultos abarcan varias categorías distintas, y algunos merecen más atención que otros, sobre todo cuando hay antecedentes de salud mental de por medio, algo mucho más frecuente en la historia clínica de un adulto que en la de un niño.
Efectos secundarios físicos más frecuentes al tratar el TDAH
- Disminución del apetito, uno de los efectos más reportados al iniciar el tratamiento del TDAH.
- Boca seca, que mejora, en la mayoría de los casos, tomando agua con frecuencia durante el día.
- Dificultad para dormir, más notoria si la dosis se toma en horas tardías.
- Dolor de cabeza, casi siempre leve y pasajero.
- Molestias estomacales, como náuseas o incomodidad digestiva.
La mayoría de estos efectos aparece en las primeras semanas y disminuye a medida que el organismo se adapta al fármaco. Cualquiera que se mantenga o empeore con el tiempo amerita comentarlo con el psiquiatra tratante, en lugar de esperar a que pase solo.
Efectos en el ánimo y la salud mental durante el tratamiento del TDAH
- Empeoramiento de la ansiedad, particularmente en personas con un trastorno de ansiedad ya diagnosticado.
- Agitación o sensación de inquietud durante el día.
- Cambios de humor o irritabilidad que el propio paciente o su entorno pueden notar.
- Síntomas psicóticos, un efecto poco frecuente pero documentado, con mayor riesgo en quienes ya tienen antecedentes de este tipo de cuadros.
Por esta razón, contar el historial psiquiátrico completo antes de empezar el tratamiento, con episodios pasados de ansiedad severa o síntomas psicóticos incluidos, le da al médico la información necesaria para anticipar si este fármaco es una opción razonable para ese caso particular.
Un efecto circulatorio poco conocido
Algunos pacientes experimentan problemas de circulación en los dedos, con sensación de entumecimiento o cambios de color en la piel, un efecto asociado a la acción vasoconstrictora del fármaco. No es de los más frecuentes, pero es uno que rara vez se menciona fuera de la ficha técnica, y vale la pena reconocerlo si aparece, en lugar de atribuirlo a otra causa.
Riesgo cardiovascular en el tratamiento del TDAH, la misma advertencia que comparte con el metilfenidato
Como estimulante que es, la lisdexanfetamina comparte con el metilfenidato la advertencia sobre riesgo cardiovascular: aumento de presión arterial y frecuencia cardíaca. Por eso los antecedentes cardíacos, propios o familiares, forman parte obligatoria de la evaluación antes de iniciar el tratamiento, sin importar cuál de los dos fármacos esté en consideración.
Por qué este tratamiento para el TDAH no se suspende de forma abrupta
Al ser un estimulante con potencial de generar dependencia física, no se interrumpe sin indicación médica. Suspenderla de golpe, sobre todo tras un uso prolongado o a dosis más altas de las indicadas, puede generar cansancio extremo o un episodio de ánimo bajo marcado. Cuando hace falta reducir o retirar el tratamiento, el psiquiatra ajusta la dosis de forma gradual, con seguimiento cercano durante ese proceso.
Qué antecedentes conviene contar antes de la primera receta para el TDAH
Antecedentes cardíacos propios o familiares, episodios previos de ansiedad severa o síntomas psicóticos, y cualquier historial de consumo problemático de sustancias son datos que cambian de forma directa si este fármaco es una opción adecuada. Compartir esa información completa en la primera consulta es lo que le permite al psiquiatra tomar una decisión informada para ese caso particular, no una decisión genérica.








